Encaminemos en esta ocasión nuestros pasos hacia la comarca de la Hoya de Huesca, y mas concretamente a la población de Sesa que dista de la capital de la provincia (Huesca) unos 24 Km. En este rincón oscense nos detendremos para contemplar lo que bien podríamos denominar una roca de poder o fecundante situada en las cercanías de esta población, y siendo conocida mas popularmente en la zona como cueva "La ratona". Ademas, en el caso de esta población, nos encontramos con la particularidad de que alrededor del núcleo urbano podremos encontrar otras dos cuevas preparadas por nuestros ancestros también para realizar ritos de fecundidad, y de exaltación a la feminidad y a la procreación. Estas oquedades labradas por nuestros antepasados, se asemejan en forma al aparato reproductor de las mujeres, ya que por su construcción obligan a introducirse en ellas a rastras o en cuclillas mientras se realiza el transito por el angosto túnel y hasta que se llega a una oquedad mas grande de forma circular abovedada que hace las veces de bolsa materna o vientre, donde la fémina puede acomodarse al ser mas espaciosa y simular de esta forma al feto cuando esta en las entrañas de su madre. Como curiosidad diré, que el transito entre el estrecho pasillo y la cueva se hace mediante un embudo escalonado y un poco mas estrecho que el pasillo que emula las partes mucosas de la cavidad genital femenina.
En las cercanías a Sesa encontraremos otras cuevas fecundantes como son la cueva Castó y la cueva Tolosana, dándonos la lectura de la importancia de esta zona para nuestros ancestros al entender que para ellos seria una zona sacra. Ademas, en las lindes de la cueva a la que aquí hacemos referencia nos encontraremos la vieja ermita de La Jarea, edificada sobre una antigua mezquita árabe y de la que aun se pueden apreciar ciertos rasgos de su construcción.
